En nuestra sociedad moderna muchos vivimos con un constante deseo de acercarnos a la naturaleza. Hay una creciente tendencia de personas que quieren vivir en medio de bosques, selvas, ríos y playas. Pero esto está causando un daño intenso a nuestros decrecientes pedacitos de naturaleza intocada.


El mayor problema de esta tendencia de vivir en medio de bosques es que la mayoría de veces no estamos dispuestos a omitir ni adaptar nuestras comodidades modernas. Y esto tiene consecuencias. Esperamos un cambio de ambiente tan radical sea tan fácil como construir una casa y conectarla a los servicios de agua, electricidad y sanitarias.


Esto no solo puede dejar daños como el incendio forestal “camp fire”, mayor en devastación en la historia de California que afectó 64,000 hectáreas de bosques. Como también acelera el ritmo de urbanización y expansión de las urbes. Esto es un gran problema ya que entre a mayor aumento de ciudades, mayor es la pérdida de reservas naturales para combatir el daño climático.


Hay maneras de evitar estas tragedias sin renunciar a vivir en medio de la naturaleza. La principal y más obvia es renunciar a esas comodidades modernas, optando por un estilo de vida más natural. Y la otra es obtener estas comodidades localmente de manera renovable, un ejemplo es con casas con paneles solares y agua obtenida localmente de pozos.