En el centro del país muy cerca de la Ciudad de México, se ubica el Estado de Hidalgo con una importante riqueza de bellezas naturales y atractivos turísticos, que van desde arquitectura prehispánica y colonial, hasta montañas, lagos y ríos, todo ello coronado por su exquisita gastronomía.

De los 84 municipios que conforman el Estado, se encuentra uno muy especial y para muchos, desconocido: Agua Blanca de Iturbide. Este municipio ofrece gran variedad de actividades para los que disfrutan de contemplar paisajes boscosos o los que desean un chapuzón en sus cascadas y pozas, o bien, para los amantes de los deportes extremos; y todo, a precios accesibles y con la ventaja de no tener tantos visitantes debido a lo poco conocido del lugar.

Dentro de sus atractivos turísticos, cuenta, entre otros, con:  El fortín, una construcción con una historia que se remonta a la época de la invasión francesa entre 1862 y 1867; la cascada de las golondrinas con una imponente caída de agua de casi 150 metros, entre muchos otros atractivos para los visitantes.

Como puedes ver, Agua Blanca de Iturbide es un diamante en bruto, muy cerca de la Ciudad de México, aproximadamente a 2 horas de camino, siguiendo la carretera Tulancingo-Huauchinango. No te vas arrepentir, el viaje muy bien vale la pena.

Te recomendamos rentar un auto y salir a conocer las maravillas poco exploradas de nuestro país.

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