México es un país altamente dependiente de los combustibles fósiles para la producción de energía. Con 75% de la producción total, esta es la mayor fuente de producción eléctrica. Por la gran variación de precio que tienen estos combustibles y la crisis ambiental que México enfrenta es evidente que debemos cambiar a medios renovables para obtener electricidad. Pero cúal es la mejor opción para México?

Una respuesta es energía solar; México tiene el tercer mayor potencial energético solar del mundo. Se estima que con 25 km2 de paneles solares en el desierto de Sonora o en el de Chihuahua, lo que representa 0.01% del territorio nacional, se cubriría la demanda energética del país.

Con 25 km2, México podría pasar a generar toda su energía y dejar espacio para pasar a ser un exportador de energía. En vez de importar gas y gasolina como actualmente lo hace.

No solo está el beneficio inmediato de tener energía limpia, si México tomase un proyecto solar de una dimensión como esta. Sería económicamente lógico invertir en manufactura de paneles en México. Esto llevaría la industria mexicana a tomar un rol crítico en esta industria en rápido crecimiento y permitiría que más miembros del público puedan comprar sus propios paneles.

Hacer algo de esta escala requerirá un esfuerzo considerable por parte del gobierno, el cual no parece estar interesado en lo absoluto en hacer el cambio. Por lo que es más probable que en los próximos años veamos alguna empresa privada extranjera haciendo una inversión de este tipo.