Durante décadas hemos fantaseado con autos voladores y los crecientes, masivos problemas de tránsito a los que nuestras ciudades se enfrentan han puesto a varios grupos de ingenieros a trabajar en vehículos personales voladores. ¿Pero es esta idea una simple fantasía sin sentido, o hay aplicaciones para autos voladores en nuestras ciudades?



            Ya existen coches voladores y se les conocen como helicópteros; son ruidosos, caros, complicados e incómodos para uso en ciudades; si todos sustituyeran sus autos por helicópteros, aunque fuesen pequeños, el caos vial se haría más peligroso y complicado de dirigir.

 

Hacer que los autos transiten en tres dimensiones es lo ideal, pero dejar cientos de aeronaves al control absoluto del público general no lo es. Aunque se están desarrollando tecnologías para tener naves autónomas, aún hay mucho trabajo por hacer para controlar el altísimo riesgo que esto implicaría. Autos voladores es una gran sueño al estilo de los supersónicos, pero aún estamos lejos de que sea una realidad aplicable, por ello es importante que aquí en la tierra, sigamos promoviendo alternativas para disminuir el tráfico e impactar menos el planeta.