Estamos en medio de una crisis ambiental en la cual es necesario disminuir y optimizar nuestras emisiones como sociedad. Tenemos que enfocarnos en las áreas de mayor impacto ambiental pero también en las que son más fáciles de cambiar a gran escala. Un buen ejemplo es el transporte de carga terrestre por camiones.

El sector de transporte en total genera 32% de las emisiones de Europa. Y la flota de camiones de carga genera el 10% de las emisiones totales registradas por la unión europea. Pese a que es un porcentaje menor a lo generado por la flota de transporte personal privado, es una flota mucho más fácil de reemplazar, por una opción más eficiente, segura y ecológica; trenes.

Un convoy de tren de contenedores puede llevar de 100 a 200 contenedores. Lo que es una verdadera muestra de la eficiencia de un tren, un solo motor puede hacer lo que 100 a 200 motores pueden. Se estima que si solo el 10% de la carga de los camiones fuese transportada por tren, las emisiones de CO2 caerían en 12 millones de toneladas, lo que equivale a quitar 2 millones de autos de la carretera.*

Los trenes no solo son más eficientes actualmente, también es más fácil convertirlos a eléctricos conforme la tecnología lo vaya haciendo posible. En cambio, convertir la flota de camiones a eléctrica conlleva muchos recursos y esfuerzo en convencer a los miles de propietarios de camiones de carga a hacer el cambio.

La reintroducción de los trenes para carga no solo ofrece el beneficio ecológico como también implica mayor eficiencia para la economía, mayor seguridad en carreteras y menores costos para hacerlos ecológicos. Es un verdadero ejemplo de desarrollo sustentable y todos los gobiernos del mundo deberían estar trabajando activamente para hacer esto una realidad.

* fuente: https://thehill.com/sites/default/files/aar_greenfromthestartjuly2009_0.pdf

Crédito imagen: Nils Öberg